Las tragamonedas.

La industria de las tragamonedas de barrio, como se les llama comúnmente, llego a Chile en el año 1998, sin embargo en ese momento no tuvo buena acogida. Esto se debió fundamentalmente a dos factores, primero el gran desconocimiento que había con respecto a este tipo de maquinas y segundo a la timidez de los usuarios, de realizar apuestas, por muy pequeña que fueran en una maquina en la calle.

No tomo mucho tiempo para que estos factores fueran olvidados por los usuarios, dos años después, esta industria se convirtió en una de las más rentables. Las maquinas que se utilizaban entonces, se llamaban Copa del mundo y funcionaban con monedas de 100 pesos.

La evolución desde ese momento fue algo inevitable, se crearon decenas de modelos distintos de este tipo de maquinas, hasta que en el año 2004 aparecieron las tragamonedas pinball. Este tipo de maquinas revoluciono aun mas la industria, atrayendo a mas usuarios y a mas interesados en invertir en este rubro.


Tomo aproximadamente  cinco años la evolución de las tragamonedas, ya en el año 2008 surgieron, las que hasta la fecha son los modelos mas utilizados en el negocio, las tragamonedas tipo garage, denominadas así por la animación que aparece en la pantalla, son claramente mas evolucionadas, con pantalla y software mas avanzados.

Se estima que en la actualidad en  Chile existen aproximadamente 250 mil maquinas tragamonedas y si bien no existen cifras oficiales de las ventas de los tragamonedas ubicados fuera de los casinos, y que han tenido una gran penetración en el país, según estimaciones de las propias asociaciones gremiales la facturación de un año promedio alcanzaría los US$170 millones.


No es una casualidad que gran parte de la sala de cualquier Casino esté dominada por las tragamonedas. Para ello hay un buen motivo: millones de monedas fluyen en los slots cada año alrededor del mundo. Estas máquinas son muy populares y generan una buena parte de las ganancias de los Casinos: aproximadamente entre un 60 % y un 65 % del total.

Desde la creación de la primera máquina a fines del siglo XIX, los Slots han evolucionado muchísimo y actualmente existen cientos de variantes de este juego.
La máquina original “Liberty Bell” (Campana de la Libertad) fue construida en 1896 por el mecánico alemán Charles Fey en su taller en San Francisco (California / Estados Unidos). Fue hecha de hierro y contaba con tres carretes giratorios que funcionaban mecánicamente, una ranura para insertar las monedas y una palanca externa para activar la máquina. Los rodillos con los símbolos (en aquel entonces eran “campanas de la libertad” y símbolos de cartas: diamantes, espadas, corazones) giraban rápidamente durante algunos segundos, para luego indicar la combinación de símbolos ganadora. Lograr tres campanas en una fila producía la rentabilidad más grande, un importe total de cincuenta centavos o diez níqueles.

Fey tuvo mucho éxito con sus slots y pronto encontraron una gran difusión y fueron instaladas en los bares, en las salas de juego, en las tiendas. La primera máquina existe todavía y forma parte de la colección de obras del Liberty-Bell-Saloon en Reno / Nevada.
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Hoy en día se juega a las tragamonedas en todas partes del mundo, incluso en Chile, y se puede decir que son fundamentales en la economía del país.

La tecnología de las tragamonedas ha experimentado muchos cambios con el paso de los años. Los juegos originales fueron reemplazados con el correr del tiempo por tragamonedas electrónicas, manejados por computadoras, con gráficos, colores, sonidos, luces, con diversos juegos y formas de apostar. Los casinos también ofrecen otras ventajas: conectaron las máquinas entre sí para sacar un pequeño porcentaje de cada juego y colocarlo en los “Pozos Acumulados”. Si nadie gana los pozos acumulados en un tiempo considerable, se pueden llegar a acumular grandes cantidades de dinero, y aunque las probabilidades sean pequeñas, un jugador puede ganar muchísimo dinero.

Hoy en día, la mayor parte de los jugadores están jugando a las máquinas tragaperras, pero esto no siempre fue así. En la década del 70, las tragaperras no se consideraban un verdadero juego de azar y eran jugadas principalmente por las acompañantes de grandes apostadores de juegos de mesa, tales como el póquer o el BlackJack. Los maridos era vistos con frecuencia entregando monedas para que sus mujeres jugasen a las tragaperras. Por aquel entonces, un apostador respetable nunca iba a ser visto sentado frente a una de estas máquinas.

Las tragaperras originales funcionaban mecánicamente, y algunos tramposos intentaban varios artilugios para tratar de ganar dinero. La gente trataba de todo un poco, desde el uso de imanes hasta perforar la máquina tragaperras para tratar de influenciar al mecanismo. Hasta existía un método legal conocido por pocos, que consistía en bajar la palanca de tal forma que se podía controlar una o varias de las ruedas de la máquina. Esto aumentaba enormemente las probabilidades de los jugadores y causaba preocupación entre los dueños de los casinos hasta que se solucionó el problema modificando el mecanismo. Los fabricantes siguieron modificando y mejorando estas máquinas tragaperras hasta las conocidas hoy en día.

Actualmente la gran mayoría de las máquinas tragaperras que se ven en los casinos son electrónicas, es decir, manejadas por computadora, por lo que la manipulación exterior es imposible y parte de la historia de las máquinas tragaperras.

Fue la introducción y rápida aceptación de las máquinas de tragaperras electrónicas lo que hizo de ellas lo que hoy son. Los operadores de casino han desarrollado nuevas líneas de máquinas tragaperras electrónicas que ofrecen gráficos vívidos y excitantes efectos de sonido. Los operadores de casino también ofrecen otras ventajas, como ser el haber conectado máquinas tragaperras entre si y sacando un pequeño porcentaje de cada juego y colocándolo en los “Pozos Acumulados”. Si nadie gana los pozos acumulados en algún tiempo, puede llegar a acumular grandes cantidades de dinero, y aunque las probabilidades sean pequeñas un jugador puede ganar muchísimo dinero. Estos pozos acumulados también ayudaron a aumentar enormemente la popularidad de las tragaperras.

Las máquinas tragaperras son, hoy en día, la forma de apuesta más popular en los casinos, y son las que dan a los operadores de casino un 60% de sus ganancias totales.